Zoomundo mantiene monitoreo de pacientes durante 24 horas



Si bien Zoomundo dejó de recibir urgencias fuera de los horarios de atención diurna, el recinto asistencial ubicado en la esquina de Pedro Aguirre Cerda con Genaro Gallo continúa brindando el servicio de monitoreo de animales de compañía durante las 24 horas del día.

“El área de cuidado de animales por las noches funciona, prácticamente, desde que partimos hace 20 años, brindando un servicio único en la zona que, en parte, se sostiene gracias a una consensuada rotación de turnos y a la buena disposición de quienes, en definitiva, ayudan muchísimo a la mejoría y a una rápida recuperación de los pacientes hospitalizados”, sostiene el médico veterinario Franco Delucchi Iglesias, quien se refirió a los motivos por el cual decidieron poner término al servicio de urgencias nocturnas.

“Los factores son varios. Porque, por un lado, no contamos con una cantidad suficiente de médicos veterinarios preparados en el área de urgencias que logren cubrir las 24 horas y los 365 días del año. Y por otro, la mayoría de las supuestas urgencias no lo eran o no lo son, ya que tras analizar las estadísticas nos fuimos percatando que gran parte de los casos no requerían inmediatez, así como otros se pudieron haber solucionado, perfectamente, llegando antes para ser atendidos”.

-¿Tiene que ver con forzar los límites de aguante de las mascotas?

“O que simplemente van de clínica en clínica buscando solución, y como esta abría sus puertas hasta más tarde. No sé, pero además sentimos que todos los esfuerzos para cubrir estas atenciones no eran bien asimilados o valorados por los tutores de las mascotas. Incluso, desencadenaban críticas y funas que terminaron por generar un desgaste natural en el equipo”.

-¿Ahora solo se monitorea a los ingresados?

“Así es. Seguimos preocupándonos para que cada paciente mantenga su tratamiento y no deje de recibir aquellos cuidados específicos que se requieren post cirugía o al momento de estar bajo hospitalización por otros problemas médicos, separando a los gatos en el hospital de felinos y a los pacientes infecciosos en instalaciones acondicionadas para esos fines”.

-¿Y cuál es el protocolo en esas rondas?

“La labor incluye suministrarles dosis de medicamentos indicados por los médicos tratantes, llenar sus fichas, medir constantes, medir parámetros como el lactato, alimentarlos, limpiarlos y últimamente, generar información para su núcleo familiar, pues cada vez nos exigen más datos de los pacientes, por lo que creamos un WhatsApp especial para enviarles fotos, videos e información tan simple como si comió o no, entre muchas otras respuestas que generamos”.

-¿La recomendación es hospitalizar siempre?

“Mira, desde una esterilización básica en adelante el paciente debiera quedar en la clínica por al menos 24 horas. A veces el cliente piensa que es más barato no hacerlo, pero al final, el post quirúrgico es hasta peor vivirlo en casa”.

-¿Por el manejo del dolor?

“La anestesia y el manejo del dolor. Sí, es un tema muy importante. Por ejemplo, un gato fracturado lo logras operar y dejar en buenas condiciones ¿Pero en la noche quién lo va a ver? Además, la expresión del dolor en animales es distinta. No es fácil interpretar en qué momento le duele, pues hasta un simple cambio de posición ayuda muchísimo a no generar más dolor o daño. Se debe utilizar la escala de Glasgow modificada que es lo más actualizado ahora para categorizar el dolor. Felizmente contamos con un colega que acaba de terminar sus estudios en esta área y ha sido un gran aporte para el Hospital que seguirá dando algunos giros”.

-¿Hay anuncios que hacer?

“Hemos adquirido la tecnología necesaria para consolidarnos como un centro de especialización en Imágenes, con ecografías y radiografías con informes para uso interno y para otros colegas que nos solicitan y estamos generando el espacio para funcionar con un Laboratorio propio que se ha ido ampliando, el que también queremos ofrecérselo a los colegas que confían en nosotros. Además, pronto vamos a inaugurar una nueva Sala de Pabellón para efectuar cirugías especializadas en ciertas áreas que nos permitan solucionar casos complejos de ortopedia y neurocirugía”, concluyó Delucchi.



Entretenido y enriquecedor

Constanza Figueroa Muñoz es una estudiante de Enfermería que cursa quinto año de la carrera y las oficia como auxiliar de veterinario en Zoomundo, espacio que encuentra tan entretenido como enriquecedor.

“En verdad me he adaptado fácil y muy rápido, porque me ha gustado. Igual me gustan los animales, así que se me hace más fácil. Podría decir que apenas me contaron del desafío lo tomé”, dice Figueroa.

-¿Es muy distinto a la labor con humanos?

“Sí, porque los medicamentos son otros, las dosis y la forma de administrar puede que sea la misma, pero poner una vía es muy distinto en el ámbito humano. Pero nada, justamente eso mismo lo hace más entretenido y enriquecedor. Además, siempre es bueno aprender”.

-¿Algo que te haya marcado?

“Síí. La verdad es que no conocía el parvovirus, y da entre lata y pena saber que es una enfermedad bien jodida que adquieren los perros más pequeños porque no están vacunados, ya que todo va en la tenencia responsable justamente de los llamados a cuidar a los animales”.

-Lo demás. ¿Parecido?

“Sí, algunos que llegan fracturados para tratamientos ortopédicos, donde he tenido que familiarizarme con placas, tornillos y clavos, más otros con lesiones externas, obstrucciones por cuerpos extraño y tumores que se logran detectar con los equipos de ultrasonido con lo que se llega más rápido a un diagnóstico, determinando los tratamientos más recomendables para mejorar la calidad de vida del o los animales”, concluyó Constanza.